Sunday, 21 January 2018

¿Sabes escuchar?

Si estás interesado en participar en nuestro estudio de investigación sobre TOC,  por favor pincha aquí


If  you are interested in taking part in our research study about OCD, please click here


Estarás de acuerdo conmigo en que no es lo mismo oír que escuchar. Que la mayoría tenemos la capacidad para lo primero (afortunados  somos)  pero no tantos somos capaces de lo segundo, capaces de escuchar, de escuchar de verdad. Lo que viene siendo escucha activa.

No es que me venga de nuevas pero de unos años a esta parte soy más consciente de  lo difícil que es encontrar a personas que sepan escuchar y sin embargo lo fácil que le resulta a la gente hablar. Hablar de sí mismos, de sus experiencias, de su vida, de su trabajo.... Hablar de ellos. Por lo general, desde mi punto de vista, la gente habla mucho y escucha poco. Cuando encuentras a alguien que sabe escuchar, tienes un tesoro.
¿Y en qué consiste una escucha activa, es decir, una escucha de calidad? :

... Es esencial tener un interés  sincero por lo que la otra persona tiene que decir.

... El  punto anterior me lleva a prestarle atención y no pensar en el trabajo, mi plan del viernes noche o la lista del supermercado mientras el otro habla.


.... No interrumpir. Dejar al otro tiempo y espacio para expresarse, para buscar las palabras... sobre todo si la conversación tiene una elevada carga emocional. No se trata de que el que habla haga un monólogo pero tampoco de interrumpirle cuando no lleva ni un minuto hablando. Cuando observo conversaciones entre las personas, me doy cuenta de la enorme tendencia que tiene la gente a interrumpir.


...  Acompañar la escucha de un lenguaje  no verbal y verbal apropiado: cierto contacto ocular, gestos faciales que indiquen que estás prestando atención,  el uso interjecciones de vez en cuando, alguna pregunta a colación de lo que se está hablando (sin caer en las interrupciones continuas)


... Intentar no usar las experiencias de quién habla para vincularlas con experiencias propias similares. Aquí hay que especificar: está bien y puede ser muy útil contar cosas que a ti te han pasado y que están relacionadas con lo que te está contando la otra persona. El problema es que hay gente que tiene la palabra "yo" en la boca continuamente y  siempre encuentran el camino para vincular lo que se está hablando con algo que tenga que ver con ellos mismos, aunque el comentario no tenga ninguna utilidad y, en muchas ocasiones, realmente no tenga nada que ver con el tema que se está tratando.


... Cuando llega el momento de dar feedback o consejo porque la otra persona te lo pide, se ha que tener mucho cuidado en no aconsejar en base a las experiencias y carácter de uno mismo, sino en base a las experiencias y carácter de nuestro interlocutor. No proyectar. Hasta con la mejor de las intenciones, este punto se hace muy difícil ya que la subjetividad es inherente al ser humano. Pero  hay grados, disminuyamos esa contaminación al máximo que seamos capaces.

... Una buena escucha incluye la observación del lenguaje no verbal. Este tipo de observación es una forma de escuchar que puede proporcionarte mucha información y muy útil. Uno no siempre dice la verdad, a veces uno miente sin ni siquiera darse cuenta, sin ser consciente de su propio autoengaño. Esas incongruencias pueden detectarse en cierta medida observando el lenguaje corporal del otro y devolverle información en forma de reflexiones que ni siquiera él o ella se había planteado.

La empatía es esencial para una escucha activa y podría bien resumirse a efectos prácticos en todos los puntos anteriores. Escuchar y observar más allá de las palabras pronunciadas. Saber interpretar, saber ponerse en  los zapatos del otro. Obviamente cuanto más se conoce a la persona que habla, más fácil es interpretar lo que dice. Y lo que no dice. Y por lo tanto más fácil acertar a a hora de aconsejar, de consolar o de lo que toque según la situación. 

La escucha activa entraría dentro de lo que llamamos habilidades sociales y hay gente a la que dichas habilidades se les dan mejor que otras, bien porque las han entrenado, bien porque les viene de serie. En cualquier caso, saber escuchar es algo que todos podemos aprender  y/o  mejorar, que lo hagamos o no dependerá del interés y la motivación que tengamos para ello.





Con posibilidad de terapia on-line





Únete a nuestro grupo en Facebook
Sara LLorens Aguilar
sllorens@cop.es
www.profesionaldelapsicologia.es

Wednesday, 10 January 2018

¿Por qué no me funciona la terapia? TOCs resistentes


Si estás interesado en participar en nuestro estudio de investigación sobre TOC,  por favor pincha aquí


If  you are interested in taking part in our research study about OCD, please click here


En el libro Specialized Cognitive Behaviour Therapy for Obsessive Compulsive Disorder de Debbie Sookman, la autora hace un buen resumen de las razones por las que algunos pacientes con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) son resistentes a la terapia cognitivo-conductual. Cuando hablamos de "resistencia" nos referimos  a que la terapia no les funciona como debería o simplemente no les funciona y como resultado el TOC sigue ahí, agarrado con uñas y dientes.

Aquí te hago un resumen de las razones que menciona:


Resultado de imagen de terapia1. El paciente teme contar al terapeuta el contenido de las obsesiones o se lo cuenta a medias por miedo a las posibles repercusiones o por vergüenza. Comentarte que esto, si se da, suele darse con obsesiones de tipo repugnante (este concepto engloba las de tipo sexual, agresivo y/o moral)


2. Algunos pacientes mantienen la creencia de que el mero hecho de hablar del tema va a producir el cambio terapéutico sin necesidad de enfrentarse expresamente a las situaciones temidas. Esto no sucede (y si se da el caso, es de forma excepcional): hay que enfrentarse de una forma u otra a lo que el TOC te dice que es cierto.


3. El paciente mantiene que  sufrir las obsesiones sin ritualizar empeorará su estado e interferirá mucho más en sus actividades y obligaciones cotidianas. Es decir, teme que  llevar a cabo la terapia empeore su funcionamiento cotidiano, perjudicándole aún más.


4. Existe una gran diferencia entre las creencias que el paciente mantiene cuando está lúcido y las que mantiene cuando está bloqueado. Es decir,  el insight intelectual está presente pero el insight emocional nos falta. En palabras típicas del paciente vendría a ser algo así como: "Yo sé que lo que dices tiene lógica y soy capaz de verlo con claridad cuando estoy bien pero luego cuando estoy bloqueado no me acabo de creer, no lo vivo así"


5. Cuando las obsesiones tienden a ser creencias de tipo ideas sobrevaloradas. Aquí, esté lúcido o bloqueado, tranquilo o nervioso, el paciente mantiene firmemente este tipo de ideas. Tanto el  insight intelectual como el emocional son pobres: ni le encuentro la lógica a lo que el terapeuta me explica y ni mucho menos lo vivo así. Y de ahí no me sacas.

Este tipo de TOC son muy difíciles de trabajar con la terapia cognitivo conductual que conocemos: EPR, experimentos conductuales, diálogo Socrático... y todo el arsenal de estrategias cognitivas que tenemos. Sin embargo, precisamente por la naturaleza de las ideas sobrevaloradas, la TBI es una buena opción.



Resultado de imagen de idea sobrevalorada6. El paciente se siente  incapaz de no hacer los rituales por miedo a las posibles consecuencias (ser responsable de la muerte de alguien,  contaminarse , perder el control, hacer daño a alguien, perder la cabeza....). Obviamente, estas "posibles consecuencias" están en la cabeza del paciente y son fruto del TOC.


7. Problemas familiares o de otro tipo interfieren en el buen funcionamiento de la terapia.


8. Las mejorías de la terapia no se generalizan a otras parcelas del TOC del paciente.  Lo que cabe esperar con la terapia es que trabajando un cierto número de ítems o áreas TOC, el cambio de creencias que provocaría este trabajo terapéutico en el paciente y la consecuente reducción de emociones negativas (miedo, ansiedad....) se generalizaran a otras áreas TOC sin necesidad de trabajar  dichas áreas expresamente. Que esto no ocurra, puede ser un motivo de resistencia.

  
9. Urgencias del paciente en determinados momentos que le llevan a interrumpir la terapia ritualizando de vez en cuando, con lo que acabamos estancándonos porque andamos dos pasos y retrocedemos uno y medio.


10. El paciente se engancha bien a lo que es la EPR pero no hay cambios a nivel cognitivo ni emocional que vayan en sincronía con el trabajo conductual.


11. Lo contrario al punto anterior: a pesar de los cambios en interpretación de las obsesiones y a nivel emocional, el paciente se sigue viendo incapaz de afrontar el miedo o los  niveles de ansiedad que le provoca llevar a cabo la EPR. 

Desde mi punto de vista, gran parte (no todas) de estas situaciones se puede evitar o disminuir con una buena psicoeducación. Una información adecuada, directa y transmitida de manera que el paciente la capte y la asimile  bien, puede evitarnos problemas varios. El esfuerzo y la motivación del paciente también son claves para superar varios de los puntos que aquí te presento. También creo que es esencial valorar  qué tipo de terapia le conviene a cada paciente según su TOC y el perfil de la persona que tenemos delante, porque no todos van a necesitar lo mismo  aunque padezcan el mismo trastorno.

Y luego, perdóname la expresión, hay TOCs muy puñeteros que  hagas lo que hagas,  aunque tú te desvivas y el paciente también, son resistentes a más no poder. Desgraciadamente hay casos, afortunadamente no son la regla general.




Con posibilidad de terapia on-line

Únete a nuestro grupo en Facebook
Sara LLorens Aguilar
sllorens@cop.es

Thursday, 28 December 2017

Cuando llega la cigüeña

Si estás interesado en participar en nuestro estudio de investigación sobre TOC,  por favor pincha aquí

If  you are interested in taking part in our research study about OCD, please click here


Resultado de imagen de la cigueñaA veces acuden a consulta parejas que acaban de ser papás y están teniendo ciertos problemas relacionados con su reciente paternidad. Quizás ellos no lo relacionan directamente con el hecho de ser padres  pero la realidad es que  las parejas primerizas suelen pasar por obstáculos importantes cuando el recién nacido llega a sus vidas, lo que no es de extrañar, ya que esta llegada implica numerosos cambios a los que hay que adaptarse. Pasar de un dúo a un trío no siempre es fácil por mucha ilusión que se le ponga. 

En esta etapa es esencial manejarse a la hora de solucionar los conflictos que vayan surgiendo. También es clave darse cuenta de las expectativas (implícitas o explícitas) que tiene cada miembro de la pareja sobre sí mismo, sobre el otro y... sobre la paternidad/maternidad en general. Por la experiencia en consulta, puedo asegurar que las expectativas irrealistas (idealistas) que algunas personas se crean alrededor del acontecimiento que representa ser madre o padre, pueden resultar muy dañinas. Y utilizar como referente a los Instagramers, todos tan ideales de la muerte que parece que viven en una continua película de Disney, no es buena idea. La realidad es bien diferente, por eso mismo, porque es real. 
A día de hoy aún hay gente adulta a la que le cuesta creer que las redes sociales no representan la vida real de las personas... pero eso sería tema para otro post.

A continuación, te voy a hablar de las áreas principales en las que estos cambios pueden reflejarse y que en muchas ocasiones son motivo de consulta psicológica por no saber adaptarse a ellos: 
El tema del trabajo. Esto ha ido cambiando con los años y ahora los papás también pueden cogerse baja por paternidad, aunque ésta sea mucho más corta que la de las mamás. La decisión de "quién se queda en casa" cuidando del pequeño o la pequeña, va a depender de muchos factores: educación recibida de los padres, quién gana un mayor sueldo, las facilidades del trabajo de cada uno (si se es autónomo o empleado, flexibilidad de horarios, posibilidades de promoción...). A veces implica un cambio de roles importante (y la consecuente adaptación) y otras veces no tanto. A veces este cambio de roles no tiene consecuencias a nivel índividual ni de pareja y... otras sí lo tiene.

Resultado de imagen de vida sexualEn lo que respecta a la intimidad de pareja y a la vida sexual, la reciente paternidad/maternidad también hace estragos en muchas de las parejas. Ella puede ver afectada su autoimagen, ya que el cuerpo puede cambiarle mucho (a veces no es el caso), además de las molestias y dolores que tendrá durante un tiempo tras el parto, sobre todo si ha sido por cesárea. En muchas ocasiones las relaciones sexuales, si hay ganas, son mucho menos placenteras los primeros meses. Por otra parte, él puede sentirse rechazado por la baja líbido de ella en esta fase y que esto no solo cree distancia física sino también emocional. La comunicación aquí es clave y sin embargo se tiende por lo general a hablar poco del tema.
A nivel emocional, a veces ocurre que la mamá y el pequeño crean un vínculo que hace al padre sentirse desplazado. Esto ya no tiene que ver con lo sexual sino con la intimidad, la atención y el afecto. Una vez más, es esencial la comunicación de los propios sentimientos para poder llegar a una alternativa más satisfactoria para todas las partes. 

Con respecto a la familia y la posición de los nuevos padres en ella. Aquí también pueden haber conflictos, ya que en muchos casos los abuelos por ambas partes (u otros familiares) pueden invadir el territorio de los nuevos papás sin identificar bien  los límites. Es importante que los nuevos papás se presenten al resto de la familia como "una unidad" estableciendo los límites y normas que consideren apropiados, sobre todo cuando alguien de la familia pasa tiempo o se hace cargo del recién nacido. Si esto no se hace, problemas con los parientes pueden llevar a conflictos en la pareja. 

Otra cosa que cambia  bruscamente es el tiempo de ocio de la pareja. Los nuevos papás se vuelcan el en recién llegado completamente. El orden de prioridades cambia y el tiempo de ocio de pareja queda relegado a un plano casi inexistente. Conforme pasan los años, las actividades de los niños y la unidad familiar continúa en un primer plano, dejando de lado la díada que representa la pareja. Es importante, muy importante, encontrar momentos  para que los papás compartan tiempo a solas y que sea tiempo de calidad. Si no se cuida la pareja, que es la base de la familia, probablemente esto tenga  consecuencias muy negativas  a largo plazo y no hablamos necesariamente de divorcio o separación.

Resultado de imagen de tiempo ocio pareja

Hay veces que las parejas piensan en tener un hijo creyendo que esto les unirá más y que les ayudará a llenar los vacíos que tienen. Esto es un error. Yo siempre les digo  que es al revés: una pareja tiene que ser sólida y estable para traer un hijo al mundo porque la llegada del tercero en discordia, por muy deseada que sea, va a representar un factor importante de estrés por el impacto que causará en sus vidas. El orden sería: Primero nos aseguramos que nuestros problemas tienen solución, los trabajamos, los arreglamos y  entonces vamos a por la familia.
Esto no garantiza  ni mucho menos la felicidad del que viene en camino pero sí aumenta sus probabilidades.




Con posibilidad de terapia on-line

Únete a nuestro grupo en Facebook
Sara LLorens Aguilar
sllorens@cop.es
www.profesionaldelapsicologia.es

Thursday, 14 December 2017

Esconder o limpiar el polvo.Esa es la cuestión.



Si estás interesado en participar en nuestro estudio de investigación sobre TOC,  por favor pincha aquí

If  you are interested in taking part in our research study about OCD, please click here


"Empaqueta tus penas y dámelas todas a mí. Las perderías, yo sé cómo utilizarlas, dámelas todas a mí" (Vanguard,1999)
Hace unas pocas semanas me reuní con  la que es mi tutora en España de mi tesis doctoral. Debido  a la reciente muerte de mi padre había dejado de lado el proyecto un par de meses. Es una tutora excelente, sin su motivación y apoyo no sé que sería de mi tesis.  Hablamos de cómo me encontraba y me expresó lo contenta que estaba de que retomara el proyecto. Me acuerdo de lo que le dije:

Estoy mejor pero hay momentos en los que me paro y "sincronizo" con lo que ha pasado. Veo su imagen, oigo su voz y el sentimiento es tan intenso que lo elimino. Una castración en toda regla. Es como asomarme al abismo unas milésimas de segundo y eliminarlo. No sé como lo hago, simplemente sucede así.Lo único que sé es que necesito funcionar.
A lo que ella me respondió: Estás disociando, es normal e incluso a veces necesario. 

Disociando. No fui capaz de etiquetar lo que me pasaba hasta que ella lo dijo.Hay que ver lo ciego que puede estar uno cuando las cosas le pillan de cerca (y por eso es muy poco recomedable hacer terapia con amigos o familiares del propio terapeuta)

Disociar te permite funcionar pero solo es una forma que tiene nuestra mente de defenderse ante cosas que no puede digerir.Metemos el polvo debajo de la alfombra pero no lo limpiamos.Y eso  a la larga se paga.

Disociar en ciertos momentos es práctico pero tiene que venir acompañado de trabajo psicológico consciente para resolver lo que está en proceso.Lo que viene siendo pararse de vez en cuando a limpiar el polvo que hemos escondido bajo la alfombra. Hay muchas formas de poder limpiar el polvo, todas tan dolorosas como necesarias.

Resultado de imagen de desconexionCuando disociamos, hay una separación de contenidos mentales (sentimientos, pensamientos) y experienciales (situaciones vividas) que deberían estar conectados.  Para que me entiendas, en términos más coloquiales vendría a ser algo así como que  metemos en algún "compartimento desconocido de nuestro cerebro" material de nuestra vida que no nos conviene, no podemos o no queremos asimilar. Este material escondido en no se sabe muy bien dónde, amenaza con salir a la superficie de vez en cuando a través de flasbacks, voces, recuerdos y otras manifestaciones. La disociación normalmente es una forma de respuesta psicológica ante ciertos recuerdos y sentimientos que percibimos como amenazantes,  aunque también puede darse como una respuesta fisiológica del cuerpo ante  amenazas inmimentes.

La disociación es un fallo de integración de información, afectos, ideas y experiencias. Según un modelo dimensional, todos disociamos en cierta medida porque todos tenemos capacidad disociativa pero la frecuencia e intensidad con la que disociamos convierte  el fenómeno en cotidiano  o en algo patológico. Por otra parte, nos encontramos con el modelo categorial, que viene a decirnos que la disociación  se tiene o no se tiene, y si la tienes es siempre patológica porque la población general ("población sana") no disocia. 
El tema de los modelos dimensionales versus los categoriales es siempre  motivo de disputa en psicología, tan solo tienes que echar un vistazo a la polémica que rodea al DSM  V y todas sus versiones anteriores.

Resultado de imagen de CONTINUO
Según el modelo dimensional, la disociación puede manifestarse de diferentes formas y no tienen por qué ser todas ellas negativas (patológicas), es más, sucede que a veces es  lo contrario. Una concentración máxima en una tarea hasta tal punto que uno se olvida del contexto y del tiempo, sería una forma de disociación (sin ir más lejos, la meditación podría considerarse como tal); la sensación de que sales de tu propio cuerpo y te observas desde fuera (despersonalización); la sensación de atontamiento psíquico; sensación de irrealidad (desrealización); la hipnosis; o algo muy típico en muchos de nosotros: hacer dos cosas a la vez, una de ellas de forma automática y la otra no. En este último ejemplo, somos conscientes de una tarea pero en la otra ponemos el piloto automático, como cuando conducimos y vamos pensando en nuestras cosas y no somos conscientes del camino que estamos tomando. Ahí también estaríamos disociando. Ahora se nos plantea una pregunta interesante: ¿es igual la disociación  cotidiana que aquella que es patológica? En un principio no, la primera sería voluntaria y puedo conectarla y desconectarla cuando quiero y necesito,  mientras que la segunda no.

Resultado de imagen de CATEGORIASSegún el modelo categorial, la hipnosis, el "estar absorto en algo"... no serían formas de disociación. La disociación sería patológica todo el tiempo y estas otras formas de funcionar que te he nombrado y que se dan en población general no se considerarían procesos disociativos. Según este modelo, la máxima capacidad disociativa está en la niñez e iría apagándose conforme pasamos a la edad adulta.

Otros autores conciben la disociación como tal solo cuando es estructural, es decir, cuando afecta a la personalidad dividiendo las diferentes identidades de nuestro "yo". En este caso no se concebirían las manifestaciones que te he mencionado anteriormente como disociación, ya que no hay alteración de la personalidad del individuo, tan solo serían estados alterados (todos ellos, incluídas la despersonalización, la desrealización...) pero no alteraciones de la personalidad. En este caso, el máximo exponente de la disociación sería lo que comunmente se conoce como Trastorno de Personalidad Múltiple (aunque su nombre correcto es Trastorno de Identidad Disociativo), del que hablamos al comentar la película Split. Si te interesa investigar un poco, pincha aquí para recordarlo.

Y hasta aquí por hoy. Si estás interesado en el tema y dominas el inglés, todo el material lo puedes encontrar mucho más desarrollado en The dissocive Mind de Elisabeth H. Howell





Con posibilidad de terapia on-line




Únete a nuestro grupo en Facebook
Sara LLorens Aguilar
sllorens@cop.es
www.profesionaldelapsicologia.es